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Gestión del tiempo #07 La naturaleza del estrés

  • Síntomas que puede provocar el estrés laboral.
  • Consecuencias del estrés laboral.
  • Epidemiología y costes del estrés laboral.
  • Factores psicosociales que inciden en el estrés laboral.
  • Evaluación psicológica del estrés laboral.
  • Casos. Consultas seleccionadas sobre estrés laboral.
  • El control del estrés. Intervención centrada en el individuo.
  • El control del estrés. Intervención centrada en la organización.
  • Prevención. Consejos para prevenir el estrés.

7.1. Síntomas que pueden provocar el estrés laboral

Otro factor importante, consecuencia de la gestión llevada a cabo en el proceso es el estrés. Saber lo que se quiere alcanzar, establecer prioridades, planificar y programar lo que se va a hacer, teniendo en cuenta los imprevistos, te puede acercar al éxito y a la felicidad, al mismo tiempo que puede combatir la crisis y el estrés.

Pero si todos estos factores no se tienen en cuenta pueden presentarse situaciones de estrés que afectarán al rendimiento y por consiguiente, al éxito en el proceso.

El estrés es un fenómeno adaptativo del ser humano que ayuda a su supervivencia y a conseguir los resultados más satisfactorios. Pero cuando esa experiencia empieza a ser excesiva o incontrolable es cuando el estrés empieza a resultar nocivo para la persona.

De hecho los autores distinguen entre:

  • EUSTRÉS: hace referencia a aquellas experiencias del estrés que suelen tener consecuencias positivas, es decir, que suponen una estimulación para el sujeto para conseguir resultados satisfactorios.
  • DISTRÉS: hace referencia a las experiencias de estrés desagradables que a largo plazo tienen consecuencias negativas para la persona, tanto física como psicológicamente.

Otro autores afirma que la relación que existe entre el nivel de rendimiento y el nivel de estrés tiene forma de “U” invertida. De tal forma que, un nivel de estrés moderado produce un mejor rendimiento.

Este estrés se ha de entender como desafío o reto, porque si no tendría una connotación negativa.

Normalmente, cuando se habla de estrés laboral, se habla en sentido negativo. Esto ocurre por dos razones:

  • La mayoría de los estresores ocurren en el entorno laboral, por lo que dependen de la organización. Por lo tanto, el trabajador no tiene control sobre las situaciones causantes de su experiencia de estrés. Y además, las estrategias de afrontamiento individuales son ineficaces.

Es necesario intervenir a nivel de la organización para prevenir y poder controlar el estrés. Pues la falta de control produce indefensión, lo que lleva a la aparición de depresión o ansiedad, con el consecuente malestar general.

  • El estrés laboral repercute en la salud y eficacia de la organización:
    • Disminuye el nivel de desempeño.
    • Aumenta los índice de rotación (abandono del trabajo) y absentismo.
    • Disminuye el grado de motivación y satisfacción.

Además, de que existen variables laborales que influyen en la experiencia de estrés, también existen variables individuales que igualmente van a afectar.

El término estrés ha sido estudiado desde diferentes disciplinas y perspectivas. Es un término impreciso y ambiguo, que proviene de la física.

Las definiciones que más nos interesan son aquellas que conceptualizan el estrés como una transición o una interacción entre individuo y ambiente. Por lo tanto, el estrés lo podemos definir como la respuesta del organismo (fisiológica y psicológica) a las demandas del medio. De tal forma que, la experiencia de estrés se produce cuándo:

  • Una persona desea responder a las demandas planteadas por el ambiente, pero percibe que no dispone de los recursos necesarios para hacerle frente.
  • La discrepancia entre las características que percibe el entorno y lo que desea, excede su capacidad para resolver tal desajuste.

Características del estrés

  • El ser humano está preparado para sufrir grandes niveles de estrés, sólo se vuelve negativo cuando se nos escapa a nuestro control.
  • Nuestro organismo interpreta el estrés como un cambio, pero para algunas personas el simple cambio ya es sinónimo de estrés.
  • Todas las cosas importantes que realizamos a lo largo de nuestras vidas,  lo hacemos bajo un determinado nivel de presión.
  • Un mínimo de presión es necesario para obtener los resultados deseados. El nivel mínimo de cada uno para funcionar de forma efectiva variará de una persona a otra, dependiendo de sus experiencias personales.
  • Un mínimo nivel de estrés es necesario para poder funcionar adecuadamente en la vida.
  • El estrés es una respuesta subjetiva e individual.
  • Una misma situación puede generar estrés positivo en una persona (eustrés) y estrés negativo en otra (distrés).
  • Una experiencia en sí misma es neutral para todos, pero le damos un determinado valor en función de cómo la percibimos, la interpretamos y cómo le hacemos frente.
  • En función de la respuesta que demos a la situación de estrés, éste será positivo o negativo.

 

Síntomas que puede provocar el estrés laboral

El estrés activa en nuestro organismo un sistema de alerta que nos prepara para la acción, lo cual es una adecuada respuesta de supervivencia ante un peligro.

Sin embargo, la mayoría de las veces lo que nos estresa no supone una amenaza real. Por ello, la vivencia del estrés es totalmente subjetiva, depende del individuo.

De tal forma que, todo dependerá de la forma con la que interpretemos las cosas que nos suceden. Si nuestra forma habitual de percibir lo que nos ocurre es como algo dramático, nuestro cuerpo reaccionará de la misma forma.

Por tanto, si trabajamos para una organización que hace hincapié en atender los asuntos urgentes, las crisis y las reuniones imprevistas, habrá más probabilidad de sufrir enfermedades causadas por el estrés.

El estrés laboral puede provocar reacciones emocionales, tales como enfado o ira, irritabilidad, tristeza, depresión, pero la reacción más frecuente es la ansiedad. 

Los síntomas de la ansiedad se manifiestan en distintos niveles. Los más comunes son los siguientes:

 

1. A nivel cognitivo: 

  • Preocupación.
  • Temor.
  • Inseguridad.
  • Dificultad para decidir.
  • Pensamientos negativos sobre uno mismo.
  • Temor a que los demás perciban nuestros errores.
  • Temor a perder el control.
  • Dificultad para centrar la atención y concentrarse en algo.

2. A nivel fisiológico: 

  • Sudoración.
  • Tensión muscular.
  • Palpitaciones.
  • Taquicardia.
  • Temblor.
  • Molestias en el estómago.
  • Dificultades respiratorias.
  • Sequedad de boca.
  • Dificultades para tragar.
  • Dolores de cabeza.
  • Mareo.
  • Náuseas.
  • Alteraciones del sueño.

3. A nivel motor: 

  • Evitación de situaciones temidas.
  • Fumar, comer o beber en exceso.
  • Activación motora, o por el contario, inmovilización motora.
  • Problemas motores a nivel de lenguaje, como tartamudear.
  • Estado de ánimo bajo.

Además de reacciones emocionales, el estrés también puede producir otros síntomas como agotamiento físico, bajo rendimiento, etc.

Si el estrés es muy intenso y se prolonga en el tiempo, puede llegar a producir problemas de salud graves, pues el estrés afecta negativamente a nuestro sistema inmunológico, produciendo la liberación de unas determinadas sustancias que son causa de muchas enfermedades.

7.2. Consecuencias del estrés laboral

El estrés laboral puede dar lugar a unos determinados resultados y consecuencias a dos niveles:

A nivel del trabajador

Las consecuencias del estrés laboral en el trabajador van a depender en gran medida de las características de los estresores del entorno laboral y de las características individuales.

1.       Resultados fisiológicos:

  • Presión sanguínea.
  • Tasa cardiaca.
  • Catecolaminas.
  • Supresión inmunológica.
  • Trastorno fisiológico: este ocurre cuando el estresor es duradero en el tiempo, frecuente, y de intensidad elevada, y cuya estrategia de afrontamiento utilizada por la persona provoca una estimulación fisiológica.

2.       Resultados psicológicos:

  • Insatisfacción.
  • Moral baja.
  • Apatía. 

3.       Resultados comportamentales:

  • Esfuerzo disminuido.
  • Atención disminuida.
  • Irritabilidad.

Consecuencias para el trabajador a nivel de familia y de salud:

  • Úlceras.
  • Infecciones respiratorias.
  • Enfermedad coronaria.
  • Insomnio.
  • Depresión.
  • Dolores de cabeza.
  • Alergias.
  • Separación y/o divorcio.
  • Suicidio.

A nivel de la organización

La relación que tiene el estrés y el desempeño laboral para la empresa adquiere la forma de “U” invertida.

Consecuencias para la organización:

  • Absentismo.
  • Rotación.
  • Accidentes laborales.
  • Toma de decisiones con eficacia disminuida.
  • Descenso del rendimiento laboral.

7.3. Epidemiología y costes del estrés laboral

A partir de la entrada en vigor de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, en 1995, los aspectos relacionados con la Salud Laboral han cobrado la importancia que se les merece.

Uno de los factores que ha sido estudiado por las importantes consecuencias que produce en la salud, es el estrés.

Se ha llevado a cabo una investigación sobre el estrés laboral por la Comisión Europea, a través de la Fundación Europea para la Mejora de las Condiciones de Vida y Trabajo (1999, cuyos resultados han sido muy significativos. El 28% de los trabajadores europeos sufre estrés y el 20% el síndrome de burnout (síndrome del trabajador quemado).

Esto ha dado lugar a unos gastos y costes personales y sociales que han llevado a las distintas organizaciones a promover estrategias de control del estrés laboral dirigidas a la prevención y a la intervención del mismo.

Además, más de la mitad de los trabajadores afirman que realizan sus funciones en periodos de tiempo muy reducidos, los que le lleva a trabajar a unas velocidades muy altas. Con el agravante de que más de un cuarto no puede decidir sobre su ritmo de trabajo.

El 45% de los trabajadores afirma realizar tareas monótonas, la mitad de las veces sin posibilidad de rotación, y el 50% realiza tareas cortas pero repetitivas.

Todos estos son estresores que van a terminar afectando de forma negativa en la persona, dando lugar a una serie de síntomas y/o enfermedades:

  • Dolores de cabeza en un 13% de los casos.
  • Dolores musculares en un 17%.
  • Fatiga en un 20%.
  • Enfermedades mentales (sobre todo, trastornos de ansiedad) un 20% aproximadamente.

7.5. Factores psicosociales que inciden en el estrés laboral

En una situación de estrés intervienen muchos factores que son las que determinarán cómo la persona la va a experimentar:

Entorno objetivo

Son todas aquellas características concretas y objetivas del entorno laboral de una persona:

  1. Estresores físicos de trabajo: son todas aquellas alteraciones, excesos o carencias que pueden existir en el entorno físico de trabajo y que pueden ser molestas. Como por ejemplo, la temperatura, la luz, la ventilación, etc.
  2. Estresores individuales: están asociados al rol que desempeña la persona en el trabajo, es decir, a la tarea que realiza y al desarrollo de su función.
  3. Estresores generales: son todas aquellas fuentes de estrés que provienen de la forma en que los distintos grupos de la empresa se estructuran y organizan sus procesos.
  4. Estresores organizacionales: son aquellas fuentes de estrés que provienen de las características generales que definen una organización. Como por ejemplo, la forma de estructurar las tareas y las responsabilidades, la forma en cómo diseñan los puestos de trabajo, el clima laboral, la introducción de nuevas tecnologías, etc.
  5. Estresores extra-organizacionales: proceden de experiencias estresantes ajenas al trabajo pero que igualmente influyen en él.

Entorno subjetivo

Son todas aquellas características que dependen de la persona:

1.         Variables ambientales

 Las más destacadas son las variables sociales, y dentro de éstas, el apoyo social, entendido éste como la percepción de que ante un problema hay personas que me pueden ayudar y, realmente, me quieren ayudar.

Dentro del apoyo social podemos distinguir:

a)      El apoyo emocional, como la sensación de estima, afecto, interés y escucha, por parte de los demás; el apoyo informativo, que hace referencia a los consejos, las sugerencias, a todas las informaciones que me presta la persona que me está apoyando.

b)     El apoyo evaluativo, que es el reconocimiento que te proporcionan las otras personas sobre tus propias creencias e interpretaciones.

c)      El apoyo instrumental, que es aquel que se hace cuando se ofrecen determinados recursos materiales necesarios.

Todos estos factores tienen consecuencias directas sobre el bienestar de las personas, pues existe una relación negativa entre la cantidad de apoyo social y la experiencia de estrés.

 

Además, favorecen la valoración negativa amenazante del estrés, o bien, la valoración más positiva de los recursos.

2.       Variables individuales

Las más importantes son las variables cognitivas, sobre todo, la forma de evaluar la situación estresante y la sensación de control que tiene la persona.

El modo de evaluar la situación de estrés es muy determinante. Hay personas autorreferentes que ante una situación de estrés, más que centrarse en las demandas de la situación para poder hacerle frente, se centran en sí misma, preocupándose en cómo les afecta o les puede afectar la situación o cómo se sienten.

Utilizan estrategias centradas en las emociones, por lo que no consiguen reducir la situación de estrés, favoreciendo la aparición de consecuencias negativas.

Las personas que ante una situación de estrés se preocupan por lo que le está demandando la situación, centrándose en el análisis de las características de la situación y de la forma en que podría manejarse.

Sus estrategias permiten solucionar la situación estresante y disminuyen rápidamente la activación. Son estrategias centradas en el problema.

A estas personas son autoeficaces. Y por último, las personas que son negativistas niegan la existencia de problemas o de demandas del medio. No existe una adecuada percepción de la situación ni de sus demandas y, por tanto, no se desarrollarán conductas eficaces para hacer frente a la situación. La situación estresante no se resolverá pero tampoco se sufren las consecuencias negativas.

Con respecto a la sensación de control, su pérdida está relacionada con diversos trastornos afectivos (por ejemplo, la depresión) y físicos (por ejemplo, cáncer, enfermedades cardiovasculares, etc.).

Otras variables individuales que influyen son las variables sociodemográficas (como la edad, el sexo y el nivel educativo), y las variables afectivas-cognitivas (por ejemplo, la autoestima, la creencia de quién tiene el control, etc.).

Las características individuales que hacen a las personas menos vulnerables a experimentar situaciones de estrés son aquellas personas resistentes que se destacan por su compromiso (por la creencia de que las cosas que hacen tienen valor, por lo que tienden a implicarse en las diferentes actividades de la vida), por su control, y por el reto (gusto por el cambio y las nuevas experiencias). Se trata de personas más flexibles y abiertas.

7.6. Evaluación psicológica del estrés laboral

En la evaluación psicológica del estrés laboral hay que tener en cuenta todos los estresores que puedan afectar a la persona, tanto a nivel de empresa (condiciones ambientales y psicosociales) como a nivel personal (percepción de la propia persona).

 

La evaluación del estrés ha de hacerse estudiando la percepción de los estresores a los que pueda estar sometido el trabajador, y todos aquellos factores que estén actuando como elementos moduladores o mediadores de la situación de estrés.

Es importante tener en cuenta la anamnesis sociolaboral y datos de filiación (sexo, edad, antigüedad en la empresa y empresas anteriores), las condiciones de trabajo, la vulnerabilidad del trabajador al estrés, los recursos personales de afrontamiento, el apoyo familiar y social las respuestas fisiológicas, cognitivas y motoras, la valoración de las consecuencias para el trabajador, personales, laborales, familiares y sociales, etc.

Por ello, la evaluación del estrés laboral ha de ser multidimensional, es decir, debe tener en cuenta todas las dimensiones que son fuentes de estrés laboral, y analizar aquellas variables que intervienen en el proceso de estrés laboral. Éstas son:

  • Variables implicadas directamente en el proceso de estrés:

–          Entorno objetivo (estresores del ambiente físico, como son la iluminación, el ruido, la temperatura, el espacio físico de trabajo, etc.).

–          Entorno subjetivo (percepción del estrés).

–          Respuestas de afrontamiento (fisiológicas, comportamentales, y cognitivas).

–          Consecuencias sobre la salud y la enfermedad.

  • Variables moduladoras o mediadoras (potenciadoras o eliminadoras del estrés):

–          Características individuales (sociodemográficas, psicológicas, etc.)

–          Relaciones interpersonales (apoyo social).

Para ello debemos utilizar diferentes instrumentos de evaluación:

1)     Entrevista.

La entrevista semiestructurada es el guión más recomendable, porque lo hace uno mismo adaptándolo a las circunstancias de esa persona.

Sirve para determinar los antecedentes de la respuesta de estrés, la conducta motora, cognitiva y fisiológica, las consecuencias, etc.

Las entrevistas semiestruscturadas deben realizarse a todas las personas implicadas en el proceso, como por ejemplo, los trabajadores, los compañeros, los jefes, etc.

2)     Cuestionarios, inventarios y escalas.

Nos proporcionan información sobre la forma que tiene la persona de percibir los estresores, sobre las características personales, y sobre las estrategias de afrontamiento que lleva a cabo ante una situación de estrés.

Algunos de ellos son:

COPE Inventory (Carver et al. 1989).

Maslach Burnout Inventory (Maslach & Jackson, 1986).

Occupational Stress Inventory (Cooper et al., 1988).

  • SCOPE (Brengelmann, 1986).
  • WEBA Y NOVA-WEBA relativos a la salud y el bienestar de los trabajadores  (Houtman, Bloemhoff, Dhondt y Terwee, 1994).
  • Work Stress Inventory  Scale (Moos et al., 1974).
  • Ways of Coping (Folkman y Lazarus, 1980, 1985).
  • Cuestionario de Estrés Laboral (Fundación Europea para la mejora de las Condiciones de Vida y de Trabajo).
  • Cuestionario de Formas de Afrontamiento de Acontecimientos Estresantes (cuestionario de Folkman y Lazarus adaptado por  Rodriguez-Marín et al., 1992)
  • Cuestionario de Satisfacción Laboral (Meliá y Peiró, 1989).
  • Cuestionario sobre el estrés en el lugar de trabajo (Kompier y Levi, 1995).
  • Escala de Apercepción del Estrés (Fernández Seara, 1992).
  • Inventario de Situaciones y Respuestas de Ansiedad (ISRA, Miguel Tobal y Cano Vindel, 1986, 1988, 1994, 2002) permite evaluar los tres sistemas de respuesta de ansiedad (cognitivo, fisiológico y motor) en cuatro diferentes tipos de situaciones
  • Inventario de Valoración y Afrontamiento (IVA) (Cano Vindel y Miguel-Tobal, 1992).

3)     Autorregistros.

El formato de autorregistro podría ser el siguiente:

DÍA

HORA SITUACIÓN PREOCUPACIÓN EMOCIONES Y CAMBIOS FISIOLÓGICOS CONDUCTA CONSECUENCIAS NIVEL DE ANSIEDAD (0-10)
 

 

             

4)     Registros psicofisiológicos.

Es una buena herramienta para la medición de las respuestas fisiológicas, como la actividad electrodérmica, la tasa cardiaca, la tensión muscular, etc.

7.7. Casos. Consultas seleccionadas sobre estrés laboral

1.      Exceso de responsabilidad en el puesto de trabajo que produce cansancio, agotamiento, irritabilidad, apatía, insomnio, etc., en la persona.

CASO 1.

Soy una persona de 42 años, soltero, fumador, sedentario, con un puesto de trabajo de gran responsabilidad.

Desde hace un año vengo sufriendo una serie de trastornos que están afectando a mi vida. Me siento irritable, cansado (aún después de las 8 horas diarias que duermo), sin ganas de salir, apático, malhumorado, etc.

CASO 2.

Soy un hombre de 36 años y mi trabajo requiere mucha responsabilidad. Desde hace unos meses me cuesta conciliar el sueño y si me despierto me cuesta volver a dormir. A veces recurro a los fármacos.

Cuando llega medio día me encuentro cansado y agotado. Me gusta trabajar a gran velocidad y obtener buenos resultados. Soy muy trabajador, pero mis jefes son muy desorganizados.

2.      Actividad excesiva que lleva a la persona a sufrir bloqueo mental.

CASO 1.

Tengo 27 años y desde hace dos meses me medico por mi problema de ansiedad. Trabajo por las mañanas y para ello, me tengo que desplazar a otra ciudad. Por las tardes estudio. Llego a casa de noche para cenar, ducharme y acostarme.

En verano me caso y me voy de viaje de novios, y a mi vuelta, tengo que prepararlo todo para el traspaso de mi negocio.

Tengo mucha presión por todas partes, el trabajo, el traspaso del negocio, aprobar exámenes, etc.

Todavía me quedan 7 meses con este ritmo de vida y creo que no lo voy a poder soportar, ni quiero estar medicándome todo este tiempo.

3.      Presión intensa y continua que provoca síntomas psicofisiológicos como mareos, hipertensión, taquicardias, etc.

CASO 1.

Tengo 30 años y soy una persona sana, casado con una hija y una vida normal. Trabajo en transporte urbano.

Hace 2 meses sufrí mareos por una subida de tensión, y taquicardia, y tuve que abandonar mi puesto de trabajo. Visité al médico y descartaron problemas de corazón, pero sí me diagnosticaron TAG (Trastorno de Ansiedad Generalizada).

Continuamente sufro de horarios irracionales que han de cumplirse, presión por parte de la empresa, conflicto entre usuarios y conductores, mal servicio prestado, condiciones de trabajo pésimas, etc.

4.       Problemas para quedarse embarazada.

CASO 1.

Tengo 34 años y soy madre de 2 niñas. Tuve un aborto y ahora busco el tercer hijo. Todas mis analíticas están bien pero creo que mi preocupación por quedarme embarazada es la causa de mi problema.

No sé si padezco estrés o ansiedad, pero me gustaría saberlo para darle solución. 

7.8. El control del estrés. Intervención centrada en el individuo

Las estrategias dirigidas a la intervención del estrés laboral son aquellas que disminuyen los efectos negativos que se derivan de la percepción de estrés una vez que este ha aparecido.

Las estrategias para afrontar el estrés pueden estar dirigidas a diferentes aspectos:

1.      Estrategias dirigidas al problema: son estrategias que intenta modificar la situación causante del estrés o la percepción de la persona sobre la misma (por ejemplo, la sobrecarga de trabajo).

2.      Estrategias centradas en las emociones: son estrategias que regulan las experiencias emocionales surgidas de la situación de estrés (por ejemplo, la enfermedad de un ser querido).

Las conductas de afrontamiento más frecuentes en el ámbito laboral son:

  • Hablar con otros compañeros.
  • Trabajar más duro y durante más tiempo.
  • Cambiar a actividades de tiempo libre.
  • Adoptar una actitud de solución de problemas.
  • Alejarse de la situación de estrés.
  • Buscar apoyo social.

Las estrategias de intervención psicológicas más utilizadas a nivel individual para controlar el estrés laboral son: 

1.      Técnicas de relajación y meditación.

La relajación, tanto física como mental (meditación) son estados incompatibles con la experiencia de estrés.

2.      Técnicas de biofeedback.

Esta técnica proporciona información a la persona sobre determinados estados biológicos propios. Su objetivo principal es conseguir que la persona adquiera control sobre determinados procesos y parámetros biológicos.

3.      Ejercicio físico.

4.      Técnicas cognitivas.

Las técnicas cognitivas se dirigen a dar solución a las alteraciones de los componentes cognitivos implicados en el proceso de estrés, como son:

– La apreciación de las demandas.

– La percepción de los recursos.

– La organización y selección de las respuestas más adecuadas.

Algunas de las técnicas cognitivas son:

  • Detención del pensamiento

Está indicada en situaciones en las que una persona inicia una cadena de pensamientos reiterativos que dificultan la situación laboral.

  • Reestructuración cognitiva

Es una técnica que ayuda a la persona a reorganizar la forma en la que percibe y analiza una determinada situación laboral.

  • Autoinstrucciones

Esta técnica pretende implantar ideas y verbalizaciones racionales adecuadas para hacerle frente a la situación de estrés de forma adecuada.

5.      Técnica de solución de problemas

Indicada para las personas cuyas respuestas cognitivas, afectivas y conductuales ante los problemas son disfuncionales. Está dirigida a tratar de ayudar a resolver los problemas y tomar decisiones más adecuadas. Pasos de solución de problemas:

  1. Definir el problema.
  2. Alternativas de solución, adoptando un enfoque creativo.
  3. Valorar ventajas e inconvenientes de cada opción (normalmente, asignando una puntuación)
  4. Elegir una opción y ponerla en práctica.

6.      Entrenamiento en inoculación de estrés

Es un entrenamiento dirigido a las habilidades cognitivas y comportamentales para modificar aquellas formas de respuesta que no son adaptativas.

7.9. El control del estrés. Intervención centrada en la organización

Con respecto a la intervención sobre el estrés laboral centrada en la organización, se pueden llevar a cabo determinados programas de reducción del estrés en el trabajo. Pero para ello, debemos disponer de un especialista y de la colaboración de todos los miembros que componen la organización.

Algunas estrategias dirigidas a controlar el estrés laboral a nivel organizacional:

  1. Mejorar las condiciones ambientales.
  2. Llevar a cabo un enriquecimiento del puesto de trabajo.
  3. Realizar cambios en el horario de trabajo.
  4. Cambiar los estilos de dirección.
  5. Hacer un diagnóstico y mejora del clima.

7.10. Prevención. Consejos para prevenir el estrés

Las estrategias dirigidas a controlar el estrés, también pueden estar dirigidas a la prevención de la situación de estrés, eliminando los factores que causan el estrés, antes de que este aparezca. La prevención del estrés ha adquirido importancia por los problemas que acarrea el estrés en el trabajo, y porque éstos van en aumento.

El estrés laboral se puede prevenir teniendo en cuenta los siguientes niveles:

  • Trabajador.
  • Empresa.
  • Sociedad.

Se debe de empezar identificando las fuentes de estrés en el trabajo, las respuestas de estrés, y las enfermedades que produce.

La empresa puede evitar o disminuir las situaciones de estrés laboral llevando a cabo pequeños pero importantes cambios:

  • Ofrecer tiempo necesario para realizar el trabajo.
  • Descripción clara y concreta de la función del trabajador.
  • Recompensar el buen rendimiento laboral.
  • Crear canales de comunicación ante cualquier problema, queja o sugerencia que pueda surgir.
  • Darle responsabilidad y autoridad al trabajador.
  • Establecer objetivos claros y precisos.
  • Fomentar la satisfacción y calidad de la vida laboral.
  • Fomentar la seguridad en el puesto de trabajo.
  • Hacer una evaluación de los problemas o errores de cara a prevenirlos en el futuro.

 

De forma más específica, la empresa puede prevenir los problemas de ansiedad y estrés teniendo en cuenta los siguientes aspectos:

  • Horarios de trabajo: lo ideal serían establecer turnos rotatorios estables y predecibles.
  • Participación en la toma de decisiones y control en sus actuaciones.
  • Carga de trabajo: tareas compatibles con las capacidades y los recursos del trabajador.
  • Contenido: el contenido de la tarea permita desarrollarse profesionalmente.
  • Roles: Definir claramente los roles y las responsabilidades en el trabajo.
  • Entorno social: crear oportunidades de interacción social, incluidos el apoyo social y emocional y la ayuda mutua entre compañeros de trabajo.

Con respecto a la persona, existen unas normas básicas para la prevención de problemas de ansiedad y estrés:

  • La alimentación: llevar una alimentación sana y saludable. Aprovechar estos momentos para desconectar y hacer vida familiar y/o social.
  • El descanso: dormir una media de ocho horas es lo más saludable.
  • Actividades de ocio.
  • Ejercicio físico: andar unos 30 minutos al día si no se puede practicar ningún deporte. Esto nos ayudará a estar cansados y relajarnos.
  • Organización del tiempo.
  • Solución de problemas y toma de decisiones
  • Afrontar las situaciones estresantes y problemas con naturalidad.
  • Atribuciones y autoestima: no intentar buscar culpables sino, más bien, soluciones, para sentirnos bien con nosotros mismos.
  • Relaciones familiares y sociales.
  • Entrenamiento específico en técnicas de control de ansiedad y estrés.